Conservación y limpieza de los edredones nórdicos

Conservación y limpieza de los edredones nórdicos

EDREDONES

 

Con el invierno a la vuelta de la esquina, volverán a nuestras camas los edredones nórdicos.

Este producto ha ganado popularidad en los últimos años y nos garantiza un buen confort y una temperatura a nuestro gusto sean cuales sean las condiciones exteriores de temperatura.

Pero para conservar las cualidades y propiedades de los rellenos nórdicos durante el mayor tiempo posible, hay que cuidarlos y hacerles un mantenimiento adecuado.

 

  • Sacudir el edredón nórdico y ventilar la habitación cada mañana ayuda a liberar la humedad acumulada durante la noche.
  • Si no es un día húmedo, se puede colgar el edredón nórdico en el exterior durante una o dos horas, para favorecer la evaporación de la humedad.
  • No es recomendable dormir o sentarse sobre el edredón nórdico, ya que el relleno se distribuiría de manera incorrecta, provocando un rendimiento deficiente y una menor duración del edredón nórdico.
  • Si es necesario lavarlo, si se trata de un relleno nórdico de fibra se puede hacer en casa si la lavadora tiene suficiente capacidad.
  • Los rellenos nórdicos de pluma o plumón es recomendable lavarlos en seco para garantizar que no queda humedad en su interior, ya que lo deterioraría.
  • Para el lavado doméstico, es recomendable usar un detergente suave, sin agentes blanqueadores y sin lejía y lavar a baja temperatura (no superior a 40ºC).
  • Lo ideal, para que el relleno nórdico no sufra con los golpes de la lavadora, es que lo lavemos llenando la carga completa de la lavadora.
  • La secadora se puede utilizar siempre que sea un ciclo de temperatura baja y llenando también bien el tambor. También lo podemos secar al aire libre, pero siempre será mejor evitar hacerlo en lugares con una gran humedad ambiental.
  • Si el relleno nórdico se airea asiduamente y es utilizado con una funda nórdica, no precisará lavados muy frecuentes. En este caso, es recomendable hacerlo una vez al año.
  • Cuando no se utilice, el edredón nórdico se debe guardar en una bolsa especialmente creada para su correcta conservación (si es un relleno nórdico de pluma o plumón es recomendable que se conserve en una bolsa de algodón). Debe mantenerse en un sitio fresco y seco, asegurándose de que no haya humedad.